José Martín Berrio "Pepe el de Jun"
Cantaor (Jun, Granada, 1893, Granada 19).

Al decir de Eduardo Molina Fajardo, se estilaba con gusto en su tabernilla de la calle Laurel de las Tablas, en Granada. Las soleares y siguirillas fueron su predilección, aunque también cantaba por malagueñas siguiendo el estilo de Fernando el de Triana. "Cuando cumplí setenta y nueve me cantaba por bajines, ya sin voz, pero con gran estilo y calidad, unas soleares y la soleá apolá". En 1983, promovido por el ayuntamiento, apareció el disco Mosaico de los cantes granadinos, en los que Pepe el de Jun interpreta, además de la soleá apolá, los antiguos fandangos de Güejar Sierra, tan elogiados por Fernando el de Triana, grabación que constituye toda una primicia discográfica , dado que el estilo está en desuso y es prácticamentre desconocido en la actualidad.

Cuando D. Manuel Salamanca Jiménez, platero de profesión y primer fundador de la peña flamenca "La Platería", cerró su taller y emigró al Brasil, los aficionados quedaron sin local donde reunirse. Cuando la ocasión surgía, que eran muchas veces, eran acogidos en la taberna de Pepe el de Jun, en la calle Laurel de las Tablas, que junto con la de Manuel soler "El Faquillas" en la plaza del Principe, fueron frecuentadas por los flamencos, durante los primeros años sesenta.

José Martín, no solo acogía con eficacia a la clientela flamenca, sino que cuando el ambiente lo exigía apuntaba también un cante. Algunos aficionados de entonces recogieron su cante, como el cantaor y miembro de la peña La Platería Isidro Alba, la sobrecogedora soleá de "Pepe el de Jun":

¿Sábes por que te dejé?
Por consejos que me dieron
cuando yo más te quería
y como niño tomé
Estás jugando conmigo
como el que juega al billar
Pero te voy a hacer una
que tiene que ser soná
Vivir con la pena
y has de vivir con la pena
que la ropita del cuerpo
se te ha de volver candela

Ésta es una soleá apolá, recreada por este cantaor, con la aportación de su manera peculiar y sus altos tonos. Solía Pepe el de Jun, como hemos dicho antes, entonarse también por siguirillas y por malagueñas. Cantes de los considerados serios y dignos por los primitivos socios de la peña. Así era Pepe el de Jun, junto con Cobitos, uno de los cantaores de Granada, más apreciados por La Platería.

Datos extraidos del Diccionario Flamenco de Jose Blas Vega y Manuel Rios Ruiz. Cinterco, 1985, y de antiguos socios de La Platería.